“El cañón del diablo”



La historia se origina en un lugar llamado Lagunillas; un lugar con muy poca vegetación, con un camino seco, pedregoso y con muchas dificultades para transitarlo, en tiempo indeterminado cuando la gente acaudalada tenía como medio de transporte carretas con ruedas de fierro tiradas por caballos y los más pobres solo caminaban, con muchas dificultades para salir del lugar donde vivían.

Aquella gente trabajaba para el señor más acaudalado de esa época; todos le debían obediencia y sobre todo mucho respeto, aunque recibían de él un muy mal trato. Uno de sus trabajadores estaba como la mayoría de ellos, muy aburrido de esos tratos muy inhumanos a que los sometía.

Un día cualquiera se propuso caminar y caminar sin rumbo por el difícil camino lo que le trajo mucho cansancio. En una de esas jornadas cansado de su andar y ya oscureciéndose, decidió descansar y se sentó a la orilla del camino; cuando ya estaba por dormirse sintió un ruido de carreta por lo que pensó que el patrón venía por él. Ante esto, se escondió tras unos matorrales para observar. Delante de sus ojos se detuvo una lujosa carreta y en ella viajaba un hombre vestido completamente de negro que parecía estar muy furioso y al decir sus primeras palabras hizo notar sus dientes brillantes que parecían de oro: “porque en este lugar no se encontró a nadie en el camino y hace mucho tiempo que no me he llevado a nadie pero digo ahora, si alguien me escucha quiero que sepa que este lugar sentirá de hoy en adelante toda mi furia por no haberme entregado ningún alma y ahora mismo haré tronar mi cañón” y en ese momento dio tres disparos al aire y comenzó a fluir agua de la nada y riendo a carcajadas se retiró del lugar.

El hombre que había visto todo esto se devolvió a su lugar y contó a todos que el diablo había disparado su cañón y había comenzado a fluir agua con gran fuerza por todo ese lugar haciéndose un gran río con la forma de un cañón y fue así que lo bautizó como “El cañón del Diablo”. A partir de ese momento, este hombre hizo público el relato y a cada persona que quiso conocer el lugar le pedía una cantidad de dinero; fue tanta la gente que se interesó en conocer el lugar y pagar por llegar a él que este hombre habiendo sido pobre, recibió mucho, mucho dinero y comenzó a enriquecerse haciéndose conocido como “El Hacendado del Cañón del Diablo”.

Al pasar el tiempo, en ese lugar se construyó un restaurante llamado “Lagunillas” el cual cuenta con un ventanal muy grande con vista a este cañón donde también se divisa un gran rio – el río Laja produciendo un gran ruido con su caudal que golpea las piedras del lugar como si hasta el momento el mismo diablo pasara por aquel lugar.